El fin

 

Espanyol

“Guanyarem, no en tinguis cap dubte, avui guanyarem”, esas fueron las palabras de un veterano aficionado a un niño en la cola de una tienda minutos antes del inicio de lo que en otra época fue un derbi. Supongo que esa fe (casi) inquebrantable de los suyos es la que le ha permitido al Espanyol sobrevivir 115 desafiando a la lógica y los elementos. Una resistencia que es en sí misma nuestra principal victoria pero que a su vez ha sido germen de infinitas guerras intestinas, fuente inagotable de bilis y manto de innumerables decepciones que han acabado por hacer del hastío un estado de ánimo irreversible para gran parte de la menguante parroquia blanquiazul.

No es una cuestión de voluntad. Hemos querido agarrarnos con todas nuestras fuerzas a cualquier brizna de esperanza en el camino para seguir creyendo que tal vez, esta vez sí, pasaría algo que recalculara nuestra inequívoca ruta hacia el abismo: tal vez el próximo torneo de Copa signifique un punto de inflexión, tal vez el siguiente derbi nos haga sentir orgullosos de nuevo, tal vez ese plan de saneamiento sea el definitivo, tal vez… el cortoplacismo ha sido tan miope y tan gris que sin darnos cuenta nos ha corroído los sueños y con ellos la ilusión.

Hemos renunciado a las formas, a los principios y a tener una identidad propia a cambio de un poco más de tiempo que nos permitiera agarrarnos una vez más al eterno ‘tal vez’; hemos aceptado que en el campo y en el palco nos represente cualquiera de cualquier forma a cambio de poder tirar una vez más los dados de nuestro azar, esos que siempre nos han sido esquivos. Seguir leyendo “El fin”

Volver a emocionar

RCDE

Los grandes momentos se marcan en nuestra retina y condensan épocas, sensaciones y experiencias a las que en muchas ocasiones resulta difícil hacer justicia con palabras. Pensaba en ello mientras veía Marcats pel 21, segunda entrega de la terna de traumas que han marcado la historia reciente del Espanyol.

Leverkusen, Sarrià y Jarque han fundido en uno solo los corazones de miles de personas, blanquiazules o no. Emociones compartidas sin matices que nos han movido a la acción para construir tras la desolación inicial. Puntos de inflexión que han ayudado a cimentar una identidad luchadora y un tanto hermética. Una personalidad marcada por un instinto de supervivencia que nos hace especialmente hábiles en la adversidad.

Lágrimas, abrazos, suspiros, risas, nervios, ansiedad y miradas transparentes movidas por una energía; a veces constructiva, a veces lo contrario, que hacía latir esa gran trinchera de barricadas que es el Espanyol. Emociones que se han esfumado dejando paso por agotamiento a la indiferencia, el hartazgo y la resignación. Ilusiones que han muerto en un presente condenado a no tener más futuro que el previsible siguiente partido.

Demasiado tiempo apelando a la militancia, demandando un penúltimo esfuerzo para mantener a flote la nave. Demasiadas palabras vacías y promesas sobre papel mojado. Demasiadas exigencias sin retorno, incompatibles con un presente que nos exige el 100% de nuestra energía para superar ese partido diario que es hoy la vida. Demasiado cortoplacismo miope que nos ha robado los sueños. Porque eso es el fútbol: sueños colectivos sobre un tapiz verde; ilusiones compartidas y significados subjetivos e irracionales que hacen que la pelota siga rodando en campos como el nuestro, donde la razón lleva más de 113 años estrellándose. Seguir leyendo “Volver a emocionar”

6 errores en la comunicación del RCD Espanyol que lastran su credibilidad

Escudo RCD EspanyolEs fútbol, sólo eso. Es lo más importante de entre las cosas que no importan y sin embargo levanta pasiones, hace reír, saltar, gritar, e incluso llorar. Me confieso un evangelizador del Espanyol. Elegí nadar contracorriente y ser seguidor de un club humilde, luchador y de cantera. Mi espíritu crítico e inconformista encaja a la perfección con un equipo que tiene por bandera la “força d’un sentiment” y “no surrender”. Pero seguir creciendo depende de que se avance en la profesionalización del club y de cuidar al detalle aspectos como su comunicación, una tarea en la que no sólo interviene el departamento de comunicación.

El último mes, el del periodo invernal de altas y bajas, ha evidenciado una gran descoordinación interna y la ausencia de un argumentario compartido en el seno del club. Se ha actuando de forma improvisada ante situaciones previsibles (ventas de jugadores). La credibilidad del club y sus portavoces ha quedado en entredicho ante los seguidores, que para informarse y comentar han optado en muchos casos por fuentes no oficiales como Twitter (#rcde, #rcdespanyol), informadores (@edudebatlle, @quehasdinat, #frac1) o canales oficiales de los clubes con los que mantenía conversaciones el Espanyol (Milan y Napoles). Estos han sido algunos de los errores y oportunidades desaprovechadas:

  1. Multiplicidad de portavoces y ausencia de liderazgo:En este periodo de traspasos, hasta 7 miembros del club han realizado manifestaciones en representación del Espanyol: Ramón Planes, Director deportivo; Germán de la Cruz; Responsable de la parcela deportiva; Sergio Oliveró, hombre fuerte del área económica; Ramón Condal, Vicepresidente; Maucicio Pochettino, Entrenador; Joan Collet, Consejero delegado; y el presidente Daniel Sánchez Llibre (una vez confirmadas las ventas). Nadie ha liderado la comunicación oficial del club. Seguir leyendo “6 errores en la comunicación del RCD Espanyol que lastran su credibilidad”