15M: aniversario de un (primer) intento fallido

15MLa casta/clase/profesión política sintió miedo ante el 15-M. Durante algunas semanas el desconcierto se apoderó de gobernantes nepotistas,  administradores de la nada, asesores ociosos y demás grasa albergada en el núcleo de un sistema atrofiado (sí, también hay músculo). Lo desconocido agudizó los sentidos de representantes públicos de toda índole. No sabían qué era aquello pero tenían claro que representaba una amenaza a su apoltronamiento, y como chamanes de una tribu advertida, fueron asomándose a medios, sedes y atriles para pedir al ‘maligno’ que se manifestara. Los palos de ciego en busca de un enemigo al que no conseguían atizar provocaban sorna y retroalimentaban la indignación.

Las plazas, las calles y las redes se llenaron de un líquido inflamable que reclamaba Cambio. Un movimiento invertebrado, sin líderes ni sedes que se extendía como una mancha de aceite impregnándolo todo. Sindicatos, partidos, patronales, organismos e instituciones se afanaban por dibujar un retrato robot al que poder clasificar y desactivar. Su situación era alarmante: no acertaban a dar con la ventanilla adecuada en la que cloroformizar a esa orda creciente de ciudadanos indignados que ya no necesitaban formularios oficiales para gritar al mundo su rabia. Seguir leyendo “15M: aniversario de un (primer) intento fallido”

Cuando las mentiras dejan de ser noticia en política

Cuando las mentiras dejan de ser noticiaDecía Jaume Matas en el programa Salvados del domingo 12 de febrero que “no todos somos iguales”. Es una verdad incuestionable, somos diferentes: altos, bajos, morenos, rubios, honrados, corruptos, egoístas, solidarios, ricos, pobres, imbéciles, inteligentes… pero no, el ex presidente de Baleares se refería a que ante los ojos de la administración y de los organismos del estado no todos somos iguales, o que, como decía mi abuelo, hay unos más iguales que otros. Es la constatación de algo fácilmente deducible a partir de los hechos pero que rara vez oímos con tanta nitidez de un político (o mejor dicho, de un ex político en problemas).

A mi modo de ver esto ataca frontalmente uno de los dos pilares que sostienen el orden social en occidente: la creencia de que todos vamos a ser tratados con justicia y ecuanimidad por las administraciones a las cuales elegimos y alimentamos y una confianza implícita en que el ascensor social funciona, que existen mecanismos que garantizan la existencia de oportunidades de progreso para todos. A partir de las medidas adoptadas en los últimos años, este segundo punto también se está viendo seriamente cuestionado, aunque desde los atriles se afirme lo contrario. Seguir leyendo “Cuando las mentiras dejan de ser noticia en política”

Los Barça – Madrid y la necesaria reemisión de Barrio Sesamo

Tenía pensado hablar aquí del papel que ha jugado la comunicación en estas 4 (nuevas) batallas del siglo libradas por Madrid y Barça, pero creo que ya está casi todo dicho. No quiero aburriros con ruedas de prensa, estrategias de comunicación de los clubs (¿de fútbol?), actitudes de la ¿prensa? ¿deportiva?, etc. Sí quiero compartir con vosotros una reflexión colateral a este espectáculo mediático que me parece especialmente grave: aunque pueda parecer contenido propio de Barrio Sesamo, conviene recordar que el Real Madrid CF no es Madrid, y que Madrid no es España; de la misma forma que el FC Barcelona no es Barcelona y que Barcelona no es Catalunya.

Que muchos aficionados del Real Madrid o el FC Barcelona concedan a ambos clubes de fútbol un papel simbólico y que para ellos sean representativos de algo más que lo meramente futbolístico, no debe confundir a instituciones, medios de comunicación y ciudadanía. Esa asociación de trazo grueso es el caldo de cultivo de bajas pasiones y conductas irracionales, ¿o acaso es ese el objetivo que persiguen aquellos que la jalean?

Como consecuencia del pábulo a esta falaz representatividad, durante estas semanas hemos asistido a un proceso de alistamiento en cada uno de los bandos: los buenos y los malos, los oficiales y los rebeldes, el dinero contra la cantera, el equipo contra las individualidades, Barcelona contra Madrid, secesionismo contra centralismo y como no, se llegó al (ansiado por muchos) Catalunya – España. Cada aficionado puede ver en estos partidos lo que quiera ver, los que no pueden ni deben confundirse (ni confundir) son las directivas, los políticos, los periodistas y todos aquellos que por responsabilidad deben anteponer la razón a sus instintos.

El único valor simbólico que no debería perder nunca el deporte es el de ejemplo para la sociedad y, por desgracia, una buena parte de la nuestra está tomando como modelo lo acontecido en los Madrid – Barça.

Todo vale, también en comunicación (I)

Mucho ha pasado desde la última vez que junté unas líneas y buscando un denominador común a lo mucho que ha sucedido, me ha llamado la atención la deriva hacia un nuevo modelo de comunicación: el “todo vale”. En 3 capítulos (la ilegalización de Bildu no lo fue finalmente y todavía colea. Del asesinato de Bin Laden hay poco que añadir, salvo que los valores que supuestamente hicieron moralmente superiores a las democracias occidentales, se tambalean) y a partir de 4 ejemplos  pretendo ilustrar esta “nueva” categoría: el ataque del PP a RTVE, la batalla Real Madrid-Barça, la ilegalización de Bildu y el asesinato de Bin Laden (por supuesto, estaré encantado de ampliar con vuestras aportaciones). De la boda Real británica, sólo destaco la estupenda propuesta del Guardian -una más- de dejar a elección de los lectores activar o no la información del enlace matrimonial.

Ana Pastor, la excusa perfecta

Si en mi anterior entrada me sorprendía de que todos nos sorprendiéramos con la profesional entrevista que Ana Pastor realizó a Ahmadineyad, ahora mi sorpresa (cada vez menor, eso sí) llega por el cuestionamiento del Partido Popular a su persona, como excusa perfecta en su cruzada contra TVE.

La estrategia de comunicación del Partido Popular se sustenta en un indisimulado deseo de que pase el tiempo (hasta los diferentes comicios). Trata de focalizar la atención en los (muchos) errores del Partido Socialista y evitar por todos los medios que se hable de sus propuestas de futuro (es de suponer que estas propuestas existen pero deben ser “impopulares”, al estilo Cameron, y prefieren no hacerlas públicas). Desde el punto de vista de la comunicación, una estrategia a la contra lícita. Seguir leyendo “Todo vale, también en comunicación (I)”