Algo por lo que merezca la pena ¿seguir perdiendo? 

RCD Espanyol, derbi

¿Recuerdas ese suave susurro en el silencio de aquella canción que consiguió erizar el vello de tu piel?, ¿el fragmento de aquel libro que durante unos segundos te heló la sangre al recrearlo mentalmente?, ¿la escena que te provocó un nudo en el estómago mientras notabas como las cuencas de tus ojos se humedecían?, ¿y aquel gol en el último minuto que te hizo gritar y abrazar a desconocidos? Emociones imborrables que han ido configurando tu forma de ver y sentir la vida. Esa es ya la única victoria al alcance del RCD Espanyol: volver a emocionar a los suyos para formar parte de sus vidas.

Porque tú también lo sabes, aunque no quieras repetirlo en voz alta: vamos a perder esta “guerra”; en realidad, nunca tuvimos opción alguna de ganarla. El Espanyol, como tantos otros equipos, fue siempre carne de cañón de un fútbol que quedará en manos de las multinacionales que más y mejor sepan vender su producto. Aún en la aparente abundancia que nos aguarda, nuestro destino seguirá estando ligado, en el mejor de los casos, a las páginas secundarias de una historia global que no protagonizaremos. Nunca nos hizo falta en realidad. Seguir leyendo “Algo por lo que merezca la pena ¿seguir perdiendo? “

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El fin

 

Espanyol

“Guanyarem, no en tinguis cap dubte, avui guanyarem”, esas fueron las palabras de un veterano aficionado a un niño en la cola de una tienda minutos antes del inicio de lo que en otra época fue un derbi. Supongo que esa fe (casi) inquebrantable de los suyos es la que le ha permitido al Espanyol sobrevivir 115 desafiando a la lógica y los elementos. Una resistencia que es en sí misma nuestra principal victoria pero que a su vez ha sido germen de infinitas guerras intestinas, fuente inagotable de bilis y manto de innumerables decepciones que han acabado por hacer del hastío un estado de ánimo irreversible para gran parte de la menguante parroquia blanquiazul.

No es una cuestión de voluntad. Hemos querido agarrarnos con todas nuestras fuerzas a cualquier brizna de esperanza en el camino para seguir creyendo que tal vez, esta vez sí, pasaría algo que recalculara nuestra inequívoca ruta hacia el abismo: tal vez el próximo torneo de Copa signifique un punto de inflexión, tal vez el siguiente derbi nos haga sentir orgullosos de nuevo, tal vez ese plan de saneamiento sea el definitivo, tal vez… el cortoplacismo ha sido tan miope y tan gris que sin darnos cuenta nos ha corroído los sueños y con ellos la ilusión.

Hemos renunciado a las formas, a los principios y a tener una identidad propia a cambio de un poco más de tiempo que nos permitiera agarrarnos una vez más al eterno ‘tal vez’; hemos aceptado que en el campo y en el palco nos represente cualquiera de cualquier forma a cambio de poder tirar una vez más los dados de nuestro azar, esos que siempre nos han sido esquivos. Seguir leyendo “El fin”

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Los nadie del fútbol

Punk football, FC United of Manchester
Mick Dean, FCUM photography https://www.flickr.com/photos/38910764@N03/

La luz de los focos, el olor a puro y la estridente música de la megafonía aturdían mis sentidos. Atrincherado tras una portería escudriñaba el estadio con la mirada, incapaz de fijar mi atención en ningún punto. Ajeno todavía a los automatismos del aficionado habitual, todo me resultaba nuevo aquel 9 de enero de 1991. Del Orihuela Deportiva – RCD Espanyol que supuso mi bautismo futbolístico no recuerdo una sola jugada, pero permanece imborrable en mi memoria la irracional sensación de formar parte de la Historia.

Aquellos 45 minutos (mi padre consideró que era demasiado tarde para aguardar al pitido final) marcaron para siempre mi forma de observar el fútbol; desde entonces, 90 minutos me resultan excesivos, lo que pasa alrededor del terreno de juego llama tanto o más mi atención que lo que pasa sobre él, el césped mojado me huele a felicidad y siento que juego en casa sentado en gradas de cemento y hormigón.

Sin saberlo, asistí al final de una época en la que el aficionado todavía podía sentirse parte del devenir de su Club. El ocaso de un tiempo que como cuenta Enric González se inició con grupos de socios delegando en jugadores su representación en el campo. Hoy (casi) nada de aquello sigue en pie: mastodónticas multinacionales compiten con boutiques locales por atraer miradas globales; productos diseñados para ser consumidos a través de un cristal que marca la frontera hasta la que les está permitido acercarse a los antaño dueños, hoy consumidores.

Y entre unos y otros, entre poderosas multinacionales y exclusivas boutiques, una indefinida masa menguante de indiferencia. Entidades incapaces de dibujar su propio camino o de mantener la velocidad de aquellos que marcan los nuevos estándares a seguir; se extinguen irremediablemente, encomendados a algún mecenas salvador. Seguir leyendo “Los nadie del fútbol”

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