Devolvednos el derbi 

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El 17 de abril de 2010 se jugó el primer derbi en Cornellà, el último en el que el RCD Espanyol, dentro y fuera del terreno de juego, fue un único Club orgulloso de sí mismo. La última vez en la que sentí que juntos éramos realmente capaces de desafiar a la lógica.

Fue nuestra última victoria, un 0-0 que supuso una declaración de intenciones ante el mundo del fútbol: aunque ya nada pudiera volver a ser como antes, aunque la distancia entre las multinacionales del fútbol y los clubes mundanos fuera sideral; al menos una vez al año, durante 90 minutos, el mejor club del mundo tendría que bajar a la arena del último reducto de la resistencia futbolística en Cataluña.

Podrían ganarnos, pero solo después de dejarse el alma en cada balón dividido, solo después de conocer el significado de la palabra rivalidad, solo después de mirar a los ojos a 11 hombres que jugarían como si fuera el último partido de sus carreras, representando a 40000 aficionados decididos a seguir siendo rebeldes a cambio de esos 90 minutos. La última puerta blanquiazul a un pasado que se esfumó y a un futuro que tal vez no llegue.

Como tantas otras, el Espanyol también (se) ha incumplido aquella promesa y se ha dejado atrapar por el relato oficial que relega el derbi a ser un partido más. Una nueva derrota bañada en auto compasión y vergüenza. Se ha impuesto, también en la aldea perica, una visión del derbi como otra función más de un espectáculo que solo nos está permitido admirar.

Nos hemos dejado robar el derbi por jugadores, entrenadores y directivos que no han sabido representarnos. Necesitamos que, el menos ese día, el Capitán sea nuestro capitán, que los jugadores sean nuestros jugadores y que durante 90 minutos enterremos las diferencias para vivir algo que poder contar.

Así que no, no acepto la derrota ni asumo la inferioridad manifiesta de los nuestros como excusa para no lograrla. No acepto el discurso oficial y rechazo argumentos que no incorporen las palabras, valentía, victoria y orgullo. Es el derbi, el que nos han robado y deben devolvernos.

Jugadores: no os pedimos su Liga, solo os exigimos nuestro derbi.

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