#RCDE: Una cuestión de actitud

Salida tunel de vestuarios RCDEDía de derbi en Barcelona, los vagones de metro se van llenando de aficionados blaugrana camino del Camp Nou y poco a poco mi discreta bufanda del Espanyol se va convirtiendo en una diana de miradas furtivas a medio camino entre la incredulidad, la sorna y un contenido desprecio. Susurros precedidos de ligeros toques al compañero de grada y algún que otro comentario subido de tono proveniente de la manada completaban la escena.

Trataba de captar la mayor cantidad de detalles del dantesco espectáculo metropolitano mientras me sumergía en un Tango con Pérez-Reverte. Al levantar la vista observé a un señor mayor algo desesperado mirando a uno y otro lado del abarrotado vagón, me levanté y le ofrecí mi asiento pero negó con la cabeza mientras me hacía un gesto con la mano pidiéndome que esperara. Al llegar a mí me aclaró que su mujer “té fatal els genolls” y era ella quién necesitaba sentarse. Mientras trataba de explicarse y agradecerme el gesto, lanzó un disimulado vistazo a mi bufanda y su cara dibujó una expresión de sorpresa.

Continuamos trayecto, sumergidos yo en un tango y él, puede que en una reflexión interna nunca antes afrontada. Al disponerme a bajar, noté que una mano me agarraba el brazo con suavidad y al girarme, aquel señor me espetó mirándome a los ojos : “Moltes gràcies noi… i molta sort!”. Quizá, aquel sencillo gesto en ese contexto desactivó un desconocido interruptor interno de prejuicios esculpidos en piedra durante décadas; o quizá no, quizá aquello simplemente fue eso, un sincero agradecimiento.

Sea como fuera, aquella suma de muecas y silencios dibujó un nuevo escenario en la mente de un señor que desde ese día asociará #rcde a sonrisa; y la sonrisa es el camino más corto entre dos personas. Los que profesamos esta fe somos embajadores de un relato y una forma de ser que va más allá de lo que sucede entre Cornellà y El Prat y de la nociva versión que en ocasiones se propaga desde el propio club. En la actitud de los aficionados está la clave de un cambio de imagen sustentado en la reconstrucción de una entidad diferente y atractiva para cualquiera que guste de ver el fútbol y la vida bajo un prisma no polarizado.

Y es que, dentro o fuera del terreno de juego, al Espanyol se le puede ganar por calidad o por cantidad, pero nunca por actitud.

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2 comentarios en “#RCDE: Una cuestión de actitud

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