(Mal) educados en nosotros, ellos y la irresponsabilidad individual

Amplitud de miras
Fuente: http://galeria.vulka.es/foto/amplitud-de-miras_202513.html

Políticos nocivos, sindicatos indignos, empresarios sin escrúpulos, banqueros sinvergüenzas, medios de comunicación decadentes, universidades mediocres… todo eso y mucho más es la grotesca España 2012. En realidad y con honrosas excepciones (las que ofrecen esperanza), es la España de siempre, la España de los libros de historia, el nido de cainismo, injusticia e indecencia que nunca dejamos de ser, aunque durante 30 años la forráramos con billetes prestados de 500€.

En estos años de vino y rosas, el nacionalismo central y los periféricos han generado un clima putrefacto y excluyente fundamentado en que el hecho accidental e involuntario de nacer en un determinado lugar y en un determinado momento lleva aparejado una serie de privilegios de carácter casi divino. Hemos aprendido a vivir contra los demás. Un agitar de banderas (algunas, literalmente inventadas para la ocasión) que ha distraído nuestra atención mientras los partidos políticos fagocitaban todos los resortes del sistema y los ponían al servicio de redes clientelares que retroalimentaban su poder.

Hoy todo es polvo ya: no hay privilegios, recursos, ni poder que repartir y ese sistema atrofiado y en descomposición se ha convertido en presa fácil para los franquiciadores internacionales de voluntades que eso sí, nos han permitido conservar intacto nuestro deporte nacional; la irresponsabilidad, y sus 3 reglas: la culpa siempre es de otros, ellos son los malos, nosotros somos los buenos. En el fondo de este perverso juego subyace el verdadero drama: el gozo de este pueblo de pueblos reside más en la desgracia ajena que en el éxito propio.

No hay solución fácil, rápida e indolora a tanta miseria intelectual y podredumbre. Todo pasa por rescatar el talento y situarlo en el lugar de referencia que le corresponde. Pasa por apostar todo lo que nos quede a una educación basada en la cultura y un espíritu crítico que retroalimente la mejora permanente de la sociedad. Pasa por la humildad que nunca tuvimos y por la amplitud de miras que siempre nos faltó, pasa por la empatía y el respeto como base de cualquier relación y sobre todo, pasa por asumir sin mirar hacia otra parte, la responsabilidad y capacidad de influencia que cada uno de nosotros tiene.

Porque a pesar de todo, creo que esto podría funcionar. Puede que sea una locura, pero ¿y si en lugar de levantar nuevas fronteras, pensáramos en tender puentes? Imaginemos un proyecto llamado Iberia, el equilibrio de un eje Lisboa-Madrid-Barcelona bañado en el Atlántico y el Mediterráneo. ¿Se imaginan un crisol de miradas, idiomas, cultura e historia parecido? En lugar de en nuestro ombligo, la vista puesta en América, África y Europa… podríamos ser, si quisiéramos, la más maravillosa ventana desde la que contemplar el mundo. Podemos serlo de hecho; mientras queden bares abiertos, soñadores y sonrisas que regalar, esto podría funcionar. Para bien y para todos.

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6 comentarios en “(Mal) educados en nosotros, ellos y la irresponsabilidad individual

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