Osvaldo mete el dedo en el ojo

Osvaldo celebra un golCon el guion habitual de los culebrones futbolísticos de verano se va Osvaldo, uno de los delanteros más talentosos que ha jugado en el Espanyol. Por el camino deja golazos, ilusiones truncadas, rumores, gestos feos, anarquía y sobre todo, debate. La gestión del “caso Osvaldo” ha zarandeado la institución al ser interpretado como un termómetro de la ambición del club. Aunque nunca tendremos toda la información y en el fútbol no existen verdades absolutas, las consecuencias a nivel social, económico y deportivo son palpables:

En lo deportivo

En lo deportivo el equipo pierde a su referente. Se va el jugador que subía la media de una plantilla correcta y compensada. El fútbol es (sobre todo) gol y se va el gol del Espanyol. Se abre una oportunidad para canteranos como Álvaro o Thievy y para Sergio García, al que muchos esperan todavía.

Además, cuerpo técnico y plantilla vuelven a recibir un mensaje claro que ya había calado tras las ventas de enero: lo económico prima sobre lo deportivo y ante una (¿buena?) oferta todos están en venta.

En lo económico

Nunca conoceremos las cifras reales, ni de esta ni de casi ninguna operación del mundo del fútbol. Podemos especular, suponer, interpretar y en base a eso valorar. Ni siquiera muchos accionistas del club parecen tener clara la situación económica de la entidad y por tanto, se hace difícil juzgar la imperiosidad o no de vender cada 5 meses los mejores activos del equipo. Si es o no una buena venta se desprenderá de lo que el club tenga que invertir para cubrirla (tiempo, dinero y activos) y si no lo lograra, de cuales serían las posibles pérdidas a nivel social, deportivo y económico.

En lo socialEscudo RCD Espanyol

Los aficionados nos movemos por estados de ánimo y nuestro motor es la ilusión. El dilatado proceso de venta de Osvaldo ha generado una incertidumbre que ha degenerado en frustación (por lo que simbolizaba el jugador y por las ventas de Víctor y Dídac en enero que dinamitaron las opciones de ir a Europa). La falta de profesionalidad del jugador y los dispersos y cambiantes mensajes emitidos desde el club han elevado la temperatura y, más que nunca, los primeros resultados del equipo marcarán las reacciones de la afición. Será clave el papel de la comunicación del club para gestionar adecuadamente la inestabilidad social.

Con independencia de sus opiniones, la pasión y la energía que transmiten los aficionados pericos en la Red es el síntoma más evidente de que el Espanyol está vivo, muy vivo. No hay más que pasarse por Pericosonline, por Cronicaperica, por foros como Fuerzaperica, o asistir a eventos pioneros como #rcdeandtuits creado por pericos de base (buscar el hastag #rcde en Twitter ya da una idea de la implicación de los aficionados) para descubrir que la força d’un sentiment es una llama que se aviva. El espíritu crítico e inconformista (a veces destructivo) es parte de nuestra identidad y debe ayudar a derribar techos de cristal autoimpuestos.

El caso Osvaldo ha metido el dedo en el ojo y ha dolido porque ha abierto (necesarios) debates sobre la ambición del club, su gestión y su transparencia que si se saben gestionar con inteligencia, desembocarán en mejoras y en crecimiento.
Ser grande o pequeño no depende (sólo) de títulos o dinero, depende de actitud: ser pequeño es aceptar sin luchar una realidad que no te hace justicia; ser grande es ambicionar convertirte en tu mejor versión y no conformarte con menos.

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1 comentario en “Osvaldo mete el dedo en el ojo

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