Por qué dicen ‘la gente’ cuando se refieren a ‘su gente’

Confrontación

Sitúo el listón a superar por cualquier político en algo tan elemental como su sincera voluntad de servicio a la comunidad. No tengo más método de evaluación que la hemeroteca y un instinto que me ayuda a detectar cuando alguien viene a servirse en lugar de a servir.

Partidos políticos nuevos, viejos y mediopensionistas siguen saturados de especialistas en hacer de cada solución un problema. Trileros del cortoplacismo que trapichean con nuestro futuro para salvar su presente. Mala gente marcada en muchos casos por una rabiosa mediocridad que desgraciadamente admitimos como estándar de nuestra política.

A fuerza de insistir han impuesto una interesada visión miope que nos divide permanentemente en buenos y malos, en ‘nosotros’ y ‘ellos’. Un lenguaje perverso de líneas rojas que amplían las zonas de incomunicación, reapareciendo trincheras jaleadas por expertos pescadores de nuestros ríos revueltos.

A esos que se arrogan el derecho a repartir carnets de buenos y malos aún a costa de resembrar confrontación a su paso, sólo les exijo que tengan la valentía de aclarar a quién se refieren cuando hablan de ‘la gente’, ‘el pueblo’, ‘los españoles’, ‘los catalanes’ o ‘los vecinos’. Les pido que tengan la honestidad de reconocer que se refieren solo a ‘su gente’, a ‘su pueblo’, a ‘sus españoles’, a ‘sus catalanes’ o a ‘sus vecinos’; obviando, cuando no despreciando, al resto por no ser de ‘los suyos’. Por no ser de los buenos.

Asumir que existen legítimas realidades diferentes de las que ustedes dicen representar, respetarlas e integrarlas en los debates públicos en los que participen son mínimos exigibles a cualquier representante público. Al menos, a cualquiera que aspire a representarnos y servirnos a todos y no sólo a los de su trinchera.

Si te pareció intersante, comparte esta entradaShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Unicornios, Todólogos y Fanboys: tratado sobre los españoles

Cabra Montés, presente en ciertos puntos montañosos españoles y portugueses

Hace ya más de 2500 años que Sun Tzu, en El arte de la guerra decía “conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y ganarás mil batallas”. Aunque lo que más nos pone es hablar de los demás, hoy comenzaremos por el punto segundo del manual: reconocernos a nosotros mismos.

Uno de los denominadores comunes de los españoles, tanto los que quieren seguir siéndolo como los que no, es que somos poco amigos de escuchar otros puntos de vista (digo escuchar, no oír mientras preparamos el listado de etiquetas y descalificaciones personales). Padecemos alergia a los argumentos de ‘los-otros’ (dícese de cualquiera que no nos reafirme en nuestras creencias) y consideramos herejía modificar total o parcialmente nuestro punto de vista, el único válido junto con el de ForoCoches y los cuñados.

Unicornios y Todólogos

Hay muchas más categorías de españoles, como aquellos a los que yo denomino ‘Unicornios’, de cuya existencia no he encontrado pruebas fehacientes pero que se caracterizarían por mostrarse abiertos a declarar públicamente que no tienen suficiente información o conocimientos para emitir una opinión o valorar un hecho. Se encontrarían en el extremo opuesto a los ‘Todólogos’, seguidores del tertulianismo ilustrado de mañana, tarde y noche. Continue reading “Unicornios, Todólogos y Fanboys: tratado sobre los españoles”

Si te pareció intersante, comparte esta entradaShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Zygmunt Bauman: una obra líquida muy sólida

Zygmunt Bauman en Berlín
Zygmunt Bauman 07.05.2015 in Berlin.
Copyright: re:publica/Jan Zappner
Todo lo que era sólido se ha licuado, estos son algunos de los efectos que el lúcido sociólogo polaco Zygmunt Bauman describe en su entrevista con Ricardo de Querol para El País. A continuación puedes encontrar una recopilación de algunos de sus más destacados materiales: obras publicadas, su intervención en el Foro de la Cultura de Burgos y algunas reacciones a esta última entrevista en El País.

Continue reading “Zygmunt Bauman: una obra líquida muy sólida”

Si te pareció intersante, comparte esta entradaShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Refugio

AlabradaTodos, sin excepción, vamos cargándonos a lo largo de la vida de prejuicios y etiquetas que nos facilitan la clasificación de todo aquello que no cabe en nuestras cabezas; algunos, conscientes de ello, intentan combatir la enfermedad y se dedican a observar, conversar, estudiar y preguntar; sin pretender juzgar el pasado con los ojos de hoy, abiertos a la posibilidad de no estar en posesión de la verdad absoluta, e incluso, los más osados, dispuestos a admitir que albergan contradicciones. Otros, muchos, demasiados, prefieren aferrarse a lo conocido, a las “ideas” propias, buscando incesantemente refuerzo a sus planteamientos, jaleando a todo/s aquello/s que les permita autoafirmarse, teniendo siempre a mano precintos de emergencia con los que poder sellar a cal y canto su zona de confort. Continue reading “Refugio”

Si te pareció intersante, comparte esta entradaShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Con la libreta cargada

Crucé el umbral de la puerta excitado por la emoción de la primera vez y en la penumbra vi aquella figura voluminosa, tosca, de mirada sucia y voz desagradable. Me detuve a escucharlo a unos metros de distancia, hablaba sin reparos de dar y quitar ante un corrillo de compadres. Lo hacía subido a la soberbia de quién se sabía por encima del bien y del mal, dueño (del destino) de todo(s) lo(s) que le rodeaba(n).

Han pasado casi 12 años y sigo teniendo grabado a fuego ese fresco en el Ayuntamiento de mi pueblo. La inocente temeridad del momento me llevó a creer que la cámara, el micrófono y la libreta serían armas más que suficientes para dar la batalla a aquel cacique y a todos los que como él, se creyeran con derecho de pernada. Lo creí de verdad, tal como un día le dijo José Monerri a su entonces discípulo Pérez-Reverte; luego empecé a contrastar los hechos. Continue reading “Con la libreta cargada”

Si te pareció intersante, comparte esta entradaShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone